Cuando las empresas venden productos de la marca en todo el mundo, que a menudo se adaptan a las condiciones locales; el cambio de empaque, ingredientes, instrucciones, o incluso la cobertura de la garantía para que coincida con la normativa y las expectativas de los consumidores en cada mercado.
Sin embargo, estos mismos productos pueden ser llevados a otro país a través de las importaciones paralelas (también conocido como "mercado gris bienes"), sin la autorización del propietario de la marca. Mientras que estos productos son auténticos, que pueden diferir en aspectos importantes de los productos diseñados para el mercado local.
La pregunta es: ¿Debería derechos de marca que se consideran agotados una vez que se vende un producto en cualquier parte del mundo, o los propietarios de marcas deben mantener el control en cada país? Este debate se encuentra en el corazón de la Asociación Internacional de Marcas (INTA) de la reciente resolución.
INTA reconoce que en muchos países, la regla del agotamiento internacional permite las importaciones paralelas libremente. Pero este enfoque puede crear riesgos:
Para los consumidores: Los productos pueden no cumplir con la seguridad o las normas reguladoras, o pueden carecer de instrucciones, garantía o servicio post-venta.
Para los propietarios de la marca: Las diferencias en la calidad, el envasado, el etiquetado, puede dañar la reputación de la marca y la confianza de los consumidores.
Para solucionar esto, el INTA propone un conjunto estandarizado de excepciones que permitan a los países para bloquear las importaciones paralelas en casos específicos.
Según la resolución, una importación paralela debe ser restringido si es "sustancialmente diferentes" de la autorizada versión doméstica. Algunos ejemplos incluyen:
1.- Las diferencias en los ingredientes, la calidad, o la apariencia que afectan a las expectativas de los consumidores.
2.- El fracaso para cumplir con las normas locales de seguridad o los requisitos reglamentarios (importante para medicamentos, alimentos, cosméticos, electrónica).
3.- Ausencia de obligatorio protecciones para el consumidor como garantía o soporte técnico.
4.- Embalaje o etiquetado no en el idioma local o falta de cuanta información sea legalmente exigible.
5.- La eliminación o manipulación de los códigos de seguimiento o códigos de barras.
6.- El Rebranding de la marca, o el embalaje de los cambios que podría confundir a los consumidores o dañar la reputación de la marca.
Para las empresas, estas directrices son importantes porque:
Para los clientes que operan a través de múltiples jurisdicciones, la presente resolución pone de relieve la importancia de la gestión cuidadosa de los canales de distribución, supervisión de las importaciones paralelas, y siendo conscientes de que el entorno regulatorio en cada mercado.
En la actualidad, no existe ningún acuerdo internacional sobre si la marca de agotamiento debe ser nacional o internacional. Las prácticas varían ampliamente: en algunos países se aplica el agotamiento internacional (por ejemplo, China, Japón, Australia), otros de agotamiento a nivel nacional (por ejemplo, Brasil, Rusia), y algunos se basan en el concepto de material de diferencias (por ejemplo, Estados unidos).
En este fragmentado paisaje, INTA de la propuesta para la normalización de las excepciones no se trata de limitar el comercio, pero sobre la creación de balance: promover la competencia justa, mientras que la protección de los consumidores y los propietarios de marcas.
Para las empresas y los propietarios de la marca, la resolución es un recordatorio de que las importaciones paralelas no son sólo un problema legal, son un comercial y el riesgo de reputación. Mediante la adopción de clara y armonizada excepciones, las empresas pueden defender mejor sus marcas garantizando que los consumidores continúan asociar sus marcas con confianza, seguridad, y calidad consistente.